Paso del Norte, Juan Rulfo


—Me voy lejos, padre; por eso vengo a darle el aviso.
—¿Y pa ónde te vas, si se puede saber?
—Me voy pal Norte.
—¿Y allá pos pa qué? ¿No tienes aquí tu negocio? ¿No estás metido en la merca de puercos?
—Estaba. Ora ya no. No deja. La semana pasada no conseguimos pa comer y en la antepasada comimos puros quelites. Hay hambre, padre; usté ni se las huele porque vive bien.
—¿Qué estás ahi diciendo?
—Pos que hay hambre. Usté no lo siente. Usté vende sus cuetes y sus saltapericos y la pólvora y con eso la va pasando. Mientras haiga funciones, le lloverá el dinero; pero uno no, padre. Ya naide cría puercos
en este tiempo. Y si los cría pos se los come. Y si los vende, los vende caros. Y no hay dinero pa mercarlos, demás de esto. Se acabó el negocio, padre.
—¿Y qué diablos vas a hacer al Norte?
—Pos a ganar dinero. Ya ve usté, el Carmelo volvió rico, trajo hasta un gramófono y cobra la música a cinco centavos. De a parejo, desde un danzón hasta la Anderson esa que canta canciones tristes; de a todo por igual, y gana su buen dinerito y hasta hacen cola pa oír. Así que usté ve; no hay más que ir y volver. Por eso me voy.
—¿Y ónde vas a guardar a tu mujer con los muchachos?
—Pos por eso vengo a darle el aviso, pa que usté se encargue de ellos.
—¿Y quién crees que soy yo, tu pilmama? Si te vas, pos ahi que Dios se las ajuarié con ellos. Yo ya no estoy pa criar muchachos; con haberte criado a ti y a tu hermana, que en paz descanse, con eso tuve de obra. De hoy en adelante no quiero tener compromisos. Y como dice el dicho: “Si la campana no repica es porque no tiene badajo.”
—No hallo qué decir, padre, hasta lo desconozco. ¿Qué me gané con que usté me criara? puros trabajos. Nomás me trajo al mundo al averíguatelas como puedas. Ni siquiera me enseño el oficio de cuetero, como pa que no le fuera a hacer a usté la competencia. Me puso unos calzones y una camisa y me echó a los caminos pa que aprendiera a vivir por mi cuenta y ya casi me echaba de su casa con una mano adelante y otra atrás. Mire usté, éste es el resultado: nos estamos muriendo de hambre. La nuera y los nietos y éste su hijo, como quien dice toda su descendencia, estamos ya por parar las patas y caernos bien muertos. Y el coraje que da es que es de hambre. ¿Usté cree que eso es legal y justo?
—Y a mí qué diablos me va o me viene. ¿Pa qué te casaste? Te fuiste de la casa y ni siquiera me pediste el permiso.
—Eso lo hice porque a usté nunca le pareció buena la Tránsito. Me la malorió siempre que se la truje y, recuérdeselo, ni siquiera voltió a verla la primera vez que vino: “Mire, papá, ésta es la muchachita con la que me voy a coyuntar.” Usté se soltó hablando en verso y que dizque la conocía de íntimo, como si ella fuera una mujer de la calle. Y dijo una bola de cosas que ni yo se las entendí. Por eso ni se la volví a traer. Así que por eso no me debe usté guardar rencor. Ora sólo quiero que me la cuide, porque me voy en serio. Aquí no hay ya ni qué hacer, ni de qué modo buscarle.
—Eso son rumores. Trabajando se come y comiendo se vive. Apréndete mi sabiduría. Yo estoy viejo y ni me quejo. De muchacho ya ni se diga; tenía hasta pa conseguir mujeres de a rato. El trabajo da pa todo y contimás pa las urgencias del cuerpo. Lo que pasa es que eres tonto. Y no me digas que eso yo te lo enseñé.
—Pero usté me nació. Y usté tenía que haberme encaminado, no nomás soltarme como caballo entre las milpas.
—Ya estabas bien largo cuando te fuiste. ¿O a poco querías que te mantuviera pa siempre? Sólo las lagartijas buscan la misma covacha hasta cuando mueren. Di que te fue bien y que conociste mujer y que tuviste hijos; otros ni siquiera eso han tenido en su vida, han pasado como las aguas de los ríos, sin comerse ni beberse.
—Ni siquiera me enseñó usté a hacer versos, ya que los sabía. Aunque sea con eso hubiera ganado algo divirtiendo a la gente como usté hace. Y el día que se lo pedí me dijo: “Anda a mercar güevos, eso deja más.” Y en un principio me volví güevero y aluego gallinero y después merqué puercos y, hasta eso, no me iba mal, si se puede decir. Pero el dinero se acaba; vienen los hijos y se lo sorben como agua y no queda nada después pal negocio y naide quiere fiar. Ya le digo, la semana pasada comimos quelites, y ésta, pos ni eso. Por eso me voy. Y me voy entristecido, padre, aunque usté no lo quiera creer, porque yo quiero a mis muchachos, no como usté que nomás los crió y los corrió.”
—Apréndete esto, hijo: en el nidal nuevo, hay que dejar un güevo. Cuando te aletié la vejez aprenderás a vivir, sabrás que los hijos se te van, que no te agradecen nada; que se comen hasta tu recuerdo.
—Eso es puro verso.
—Lo será, pero es la verdá.
—Yo de usté no me he olvidado, como usté ve.
—Me vienes a buscar en la necesidá. Si estuvieras tranquilo te olvidarías de mí. Desde que tu madre murió me sentí solo; cuando murió tu hermana, más solo; cuando tú te fuiste vi que estaba ya solo pa siempre. Ora vienes y me quieres remover el sentimiento; pero no sabes que es más dificultoso resucitar un muerto que dar la vida de nuevo. Aprende algo. Andar por los caminos enseña mucho. Restriégate con tu propio estropajo, eso es lo que has de hacer.
—¿Entonces no me los cuidará?
—Ahi déjalos, nadie se muere de hambre.
—Dígame si me guarda el encargo, no quiero irme sin estar seguro.
—¿Cuántos son?
—Pos nomás tres niños y dos niñas y la nuera que está re joven.
—Rejodida, dirás.
—Yo fui su primer marido. Era nueva. Es buena. Quiérala, padre.
—¿Y cuándo volverás?
—Pronto, padre. Nomás arrejunto el dinero y me regreso. Le pagaré al doble lo que usté haga por ellos. Déles de comer, es todo lo que le encomiendo.


—Padre, nos mataron.
—¿A quiénes?
—A nosotros. Al pasar el río. Nos zumbaron las balas hasta que nos mataron a todos.
—¿En dónde?
—Allá, en el Paso del Norte, mientras nos encandilaban las linternas, cuando íbamos cruzando el río.
—¿Y por qué?
—Pos no lo supe, padre. ¿Se acuerda de Estanislado? Él fue el que me encampanó pa irnos pa allá. Me dijo cómo estaba el teje y maneje del asunto y nos fuimos primero a México y de allí al Paso. Y estábamos pasando el río cuando nos fusilaron con los máuseres. Me devolví porque él me dijo: “Sácame de aquí, paisano, no me dejes.” Y entonces estaba ya panza arriba, con el cuerpo todo agujerado, sin músculos. Lo arrastré como pude, a tirones, haciéndomele a un lado a las linternas que nos alumbraban buscándonos. Le dije: “Estás vivo”, y él me contestó: “Sácame de aquí, paisano”. Y luego me dijo: “Me dieron.” Yo tenía un brazo quebrado por un golpe de bala y el güeso se había ido de allí de donde se salta el codo. Por eso lo agarré con la mano buena y le dije: “Agárrate fuerte de aquí”. Y se me murió en la orilla, frente a las luces de un lugar que le dicen la Ojinaga, ya de este lado, entre los tules, que siguieron peinando el río como si nada hubiera pasado.
“Lo subí a la orilla y le hablé: ‘¿Todavía estás vivo?’ Y él no me respondió. Estuve haciendo la lucha por revivir al Estanislado hasta que amaneció; le di friegas y le sobé los pulmones pa que resollara, pero ni pío volvió a decir.”
“El de la migración se me arrimó por la tarde.
—”Ey, tú, ¿qué haces aquí?
“—Pos estoy cuidando este muertito.
“—¿Tú lo mataste?
“—No, mi sargento —le dije.
“—Yo no soy ningún sargento. ¿Entonces quién?
“Como lo vi uniformado y con las aguilitas esas,me lo figuré del ejército, y traía tamaño pistolón que ni lo dudé.
“Me siguió preguntando: ‘¿Entonces quién, eh?’ Y así se estuvo dale y dale hasta que me zarandió de los cabellos y yo ni metí las manos, por eso del codo dañado, que ni defenderme pude.
“Le dije: —No me pegue, que estoy manco.
—Y hasta entonces le paró a los golpes.
“—¿Qué pasó?, dime— me dijo.
“—Pos nos clarearon anoche. Ibamos regustosos, chifle y chifle del gusto de que ya íbamos pal otro lado cuando merito en medio del agua se soltó la balacera. Y ni quién se las quitara. Este y yo fuimos los únicos que logramos salir y a medias, porque mire, él ya hasta aflojó el cuerpo—.
“—¿Y quiénes fueron los que los balacearon?
“—Pos ni siquiera los vimos. Sólo nos aluzaron con sus linternas, y pácatelas y pácatelas, oímos los riflonazos, hasta que yo sentí que se me voltiaba el codo y oí a éste que me decía: ‘Sácame del agua, paisano’. Aunque de nada nos hubiera servido haberlos visto.
“—Entonces han de haber sido los apaches.
“—¿Cuáles apaches?
“—Pos unos que así les dicen y que viven del otro lado.
“—¿Pos que no están las Tejas del otro lado?
“—Sí, pero está llena de apaches, como no tienes una idea. Les voy a hablar a Ojinaga para que recojan a tu amigo y tú prevente pa que regreses a tu tierra. ¿De dónde eres? No debías de haber salido de allá.¿Tienes dinero?
“Le quité al muerto este tantito. A ver si me ajusta.
Tengo ahi una partida pa los repatriados. Te daré lo del pasaje; pero si te vuelvo a devisar por aqui te dejo a que revientes. No me gusta ver una cara dos veces. ¡Ándale, vete!
“—Yo me vine y aquí estoy, padre, pa contárselo a usté.”
—Eso te ganaste por creido y por tarugo. Y ya verás cuando te asomes por tu casa; ya verás la ganancia que sacaste con irte.
—¿Pasó algo malo? ¿Se me murió algún chamaco?
—Se te fue la Tránsito con un arriero. Dizque era rebuena, ¿verdá? Tus muchachos están acá atrás dormidos. Y tú vete buscando onde pasar la noche, porque tu casa la vendí pa pagarme lo de los gastos. Y todavía me sales debiendo treinta pesos del valor de las escrituras.
—Está bien, padre, no me le voy a poner renegado. Quizá mañana encuentre por aquí algún trabajito pa pagarle todo lo que le debo. ¿Por qué rumbo dice usté que arrendó el arriero con la Tránsito?
—Pos por ahi. No me fijé.
—Entonces orita vengo, voy por ella.
—¿Y por ónde vas?
—Pos por ahi, padre, por onde usté dice que se fue.

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6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. JCPozo dice:

    No es un libro es un cuento de Rulfo (del libro “el llano en llamas” y el tema podria ser que al dar un paso en la vida le damos muerte a todos los pasos alternativos que pudieron ser y tenemos que afrentar serias consecuencias por tan determinantes decisions.
    Saludos

  2. yeison diaz dice:

    necesito el tema de el libro paso de norte

  3. David Canek gomez dice:

    En la historia Paso al Norte, Juan Rulfo nos enseña en una historia corta los dilemas que enfrenta la gente por lo cual consideran viajar al norte. El hijo piensa que la única opción para alimentar a su familia es dejarlos mientras el va al norte; su plan es ir, ganar dinero y regresar con mucho dinero para darles una vida mejor a sus hijos.
    El padre lo trata de convencer de varias maneras de que no se valla. Primero el le dice, “trabajando se come y comiendo se vive”. Con esto el padre le quiere decir que si trabajas duro, tendrás suficiente dinero para comer y los gastos de la vida. Le quiere decir que no tiene que irse para poder darles de comer a su familia y vivir. Le dice que lo que pasa es que es “tonto” por que no hace buenas decisiones.
    En segundo consejo, el padre le da a entender que tiene que guardar un poco para el negocio. El padre dice “en el nidal nuevo, hay que dejar un güevo”. Con le quiere decir es que si se comen todos los huevos del nido, no queda ningún huevo para que nazca otra gallina para dar mas huevos. Lo que le quiere decir es que de lo que gana debe de guardar un poco de dinero para poder continuar tener manera de hacer negocio sin depender de que le fíen o presten dinero.
    Finalmente, el tercer consejo enlaza los otros dos; el padre dice “restriégate con tu propio estropajo, eso es lo que has de hacer.” El padre le esta aconsejando que trabaje con lo que tiene y use sus propias manos para lograr sustentar a su familia, el padre piensa que su hijo no se tiene que ir al norte. Que trabajando duro, tomando buenas decisiones puede alimentar y criar a su familia.
    Sin embargo, en contra de los consejos de su padre, el hijo decidió tratar de ir al norte para conseguir trabajo. El hijo pensaba que iba ser muy fácil, irse y luego regresar y poder ganarse la vida tan fácil como Carmelo. El hijo cree que Carmelo se fue al norte y regreso rico. Y esto es lo que lo tienta a tomar la decisión de irse.
    Durante la cruzada hacia el norte el hijo se da cuenta que lograr llegar al norte no es tarea fácil pues al cruzar los balacearon. Luego trato de ayudar a un paisano salir del río solo para darse cuenta que se murió. El sargento que lo encuentra decidió dejar ir al muchacho y darle dinero para regresarse. Yo creo que el se dio cuenta que el hijo era un joven ingenuo y tal vez que ya había sufrido mucho. El hijo regreso a su pueblo derrotado y con el codo lastimado.
    Cuando el hijo regreso a su pueblo, el padre recibió a su hijo de una mala manera. Le aconsejo que no se fuera y cuando regreso, lastimado y derrotado inmediatamente de dio las malas noticias que La Transito se había ido con otro hombre y que había vendido su casa para cubrir los gastos de sus hijos. Y también le dijo que aun así le salía debiendo dinero. El padre, aunque parece que tenía buenos consejos para el hijo, no tiene palabras ni manera de hacerlo sentir mejor.
    Al parecer el padre también tenia razón con La Transito, pues ella decidió abandonar a sus hijos e irse con un arriero después que su esposo se fue al norte.
    El cuento ilustra los sueños por los cuales los inmigrantes dejan su país en busca de vida mejor en los E.E.U.U.U. y muestra la dura realidad de los inmigrantes. Día a día, muchos Mejicanos tratan de cruzan al norte, van llenos de sueños de ganar dólares y de darles una mejor vida a su familia. Para algunos, como Carmelo, irse al norte es lo que les ayuda a vivir mejor en su país. Sin embargo, otros se dan cuenta que en realidad no es tan fácil. Muchos mueren en el intento de cruzar, como el paisano que el hijo saco del río. Otros logran cruzan y encuentran que todavía es una vida muy difícil. Muchos otros, se dan cuenta que su situación empeora en vez de mejorar. Regresan a su país con heridas y a una situación empeorada, como el hijo que perdió a su esposa, su casa y fue herido en el codo.

  4. Fernando Esquivel dice:

    1) Estos son tres de los consejos que el padre le dio a su hijo.
    •”Trabajando se come y comiendo se vive” – Lo que el padre le quiso dar a entender era que tenia que aprender a trabajar mas fuerte y aprender a sobrevivir y salir adelante sin ayuda de nadie. Su padre aprendio todo lo que el sabia por su propia cuenta y queria que su hijo tambien aprendiera el solo. Le quiso dar a entender que si el aprendia a trabajar iva a tener que comer.
    •”en el nidal nuevo, hay que dejar un güevo. Cuando te aletié la vejez aprenderás a vivir, sabrás que los hijos se te van, que no te agradecen nada; que se comen hasta tu recuerdo.” – El padre le quiso decir a su hijo que una vez que el creciera, se daria cuenta de lo dificil que es aprender a sobrevivir y lo dificil que es mantener una familia. Y aveces cuando los hijos crecen no saben a gradecer el esfuerzo que uno hace para que ellos aprendan y salgan adelante, los hijos simplemente crecen y se olvidan de todo y aveces regresan a decirles todo lo que no pudieron aprender, (Aveces es culpa de los padres).
    •”Andar por los caminos enseña
    mucho. Restriégate con tu propio estropajo.” –Lo que el padre quiso decir fue que a el le costo mucho trabajo aprender lo que el sabia hacer, y que el no nesecitoayuda de nadie para poder salir adelante y que eso era lo que queria para su hijo. Que su hijo aprendiera a trabajar y salir adelante por su propia cuenta.
    2)
    •El hijo- El no entendio los consejos que su padre trato de darle y decidio hacer lo que a el le parecia mejor. El pensaba que su padre no le habia enseñado lo suficiente para poder salir adelante, pero el tuvo la culpa ya que no hablo con su padre de las deciciones que el planeaba hacer, que eran irse con su mujer y hacer su propia vida. Tal vez si el hubiera hablado con su padre y le hubiera pedido permiso, talvez su padre le hubiera dicho lo dificil que seria empezar una vida nueva con alguien. En mi opinion yo digo que el hijo tuvo más culpa que el padre.
    •El sargento- El sargento parecia una persona desagradable, pero ayudo al pobre muchacho que no tenia suficiente dinero. Pero le advirtio que no lo queria volver a ver nunca mas. El sargento parecia un poco sospechoso ya que trataba de sacarle mucha informacion al muchacho sobre el accidente que habia pasado, y al parecer el sargento creia saber quienes habian matado al otro muchacho. Segun el, fueron los apaches.
    •El padre- es un señor sabio, un señor muy trabajador y tambien responsible. Su mujer murio dejandole a dos hijos un muchacho y una muchacha. Por desgracia la hija murio y solo le quedo su hijo. Pero el hijo no sabia apreciar mucho lo que su padre le pudo haber enseñado si el hubiera hablado con el antes. El padre es un hombre que sabe defenderse y que puede ayudar a los demas.
    •La trancito- la esposa del muchacho, la cual el pensaba que era una Buena muchacha. Aqui nos dan otro punto de vista donde el hijo no sabe escuchar a su padre. El padre le habia dicho que esa muchacha el ya la conocia de intimo, y el muchacho no quizo creer. Pero al final ella se va y deja a sus hijos con su suegro. Y el muchacho decide ir tras de ella al final envez de que se de cuenta de la clase de persona que es su esposa.

    3) En esta historia decide el muchacho irse a Estados Unidos por nesecidad de dinero. Esa es una de las mayores causas por las cuales las personas deciden ir a E.U. por la cuestion economica, quieren ir en busca de una mejor vida, y esto el lo que pasa en esta historia y en la vida real. El problema es que no todas las personas tienen pasaporte para viajar a Estados Unidos, muchos no lo tienen por que no les quieren dar su pasaporte o por que no tienen dinero. En México la mayoria de las personas nesecitan dinero y hacen hasta lo imposible por ganarse un peso para mejorar su vida o simplemente para tener algo que comer. En la historia el muchacho trata de cruzar por el rio, que es una de las muchas formas que las personas usan para cruzar la frontera, algunos se van por el desierto y otros por el rio. No es tan facil como parece, ya que corren mucho riesgo en su viaje pero los mexicanos hacemos hasta lo imposible para tener algo de comer y mejor nuestras vidas. En México nos se nos ofrecen las mismas ayudas que se brindan es E.U. asi que las personas vamos para aya para mejorarnos un poco, aunque nos cuesta demacado trabajo, ya que una vida nueva nos espera al llegar a E.U.

  5. Alejandra Garcia dice:

    Durante la plática entre el padre y el hijo, el padre le dio varios consejos a su hijo. Uno de los consejos que le dio fue cuando le dijo, “Trabajando se come y comiendo se vive”. Este es un buen consejo en cuanto a la decisión que el hijo había hecho de irse para el Norte. Con ese consejo, el padre le quiso decir que irse de su estado no era la única opción, y que siempre hay otras opciones para arreglar los problemas, aunque sean de dinero. Otro consejo que le dio es, “en el nidal nuevo, hay que dejar un guevo”. Creo que este consejo lo dijo el padre para explicarle a su hijo que no siempre hay que preocuparse mucho por alguien que algun dia le dará la espalda, lo cual hizo el hijo al dejar al padre solo y también la Transito al abandonar a sus hijos. Un tercer consejo que le dio el padre al hijo fue, “Andar por los caminos enseña mucho. Restriegate con tu propio estropajo, eso es lo que has de hacer”. Este consejo demuestra como el hijo al querer tomar sus propias decisiones y tratar de arreglar sus propios problemas, aprendió que su padre si le enseño diferentes cosas y valerse por sí mismo fue lo principal.

    El hijo tomó la decisión de irse para el otro lado en busca de dinero para darle de comer a su familia. Durante este transcurso, el aprendió mucho y de cierta manera aprendió también a apreciar lo que su padre sin decirlo en palabras le enseñó durante su vida.
    El “sargento” decidió dejar libre al hijo y darle la oportunidad de regresar a su pueblo. El “sargento” fue un buen samaritano y tal vez al ver al hijo herido se compadeció de él.
    El padre decidió cuidar de los hijos y la mujer de hijo para que el tuviera la oportunidad de ir al Norte como el quiso y junto con esto, aprender como la vida es en realidad.
    La Transito decidió abandonar a sus hijos en cuanto su esposo decidió irse para el Norte. Esta decisión fue la que comprobó que el padre tuvo razón al juzgarla desde un principio.

    La inmigración en la actualidad es un tema muy controversial. Los Mexicanos, igual que hace muchos años siguen tratando de cruzar la frontera hacia los Estados Unidos en busca de una mejor vida. Muchas veces, al igual que el hijo del cuento, no toman en cuenta los riesgos que pueden afrontar al intentar esto. Muchos resultan mal heridos e incluso encuentran la muerte en su intento.

  6. JCPozo dice:

    Menciona tres consejos que da el padre al hijo y explicalos dentro del contexto de la historia.

    Comenta y reflexiona acerca de las decisiones que tomaron:
    El hijo
    El “sargento”
    El padre
    La Transito.
    Compara el tema del cuento de Rulfo con la problematica migratoria (cruzando a los Estados Unidos) del mexicano en la actualidad.

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