Las medias rojas, Emilia Pardo Bazán, (Español 3)

Cuando la rapaza entró, cargada con el haz de leña que acababa de merodear en el monte del señor amo, el tío Clodio no levantó la cabeza, entregado a la ocupación de picar un cigarro, sirviéndose, en vez de navaja, de uña córnea color de ámbar oscuro, porque la había tostado el fuego de las apuradas colillas.

Ildara soltó el peso en tierra y se atusó el cabello, peinado a la moda “de las señoritas” y revuelto por los enganchones de las ramillas que se agarraban a él. Después, con la lentitud de las faenas aldeanas, preparó el fuego, lo prendió, desgarró las berzas, las echó en el pote negro, en compañía de unas patatas mal troceadas y de unas judías asaz secas, de la cosecha anterior, sin remojar. Al cabo de estas operaciones, tenía el tío Clodio liado su cigarrillo, y lo chupaba desgarbadamente, haciendo en los carrillos dos hoyos como sumideros grises, entre lo azuloso de la descuidada barba.

Sin duda la leña estaba húmeda de tanto llover la semana entera, y ardía mal, soltando una humareda acre; pero el labriego no reparaba: al humo, ¡bah!, estaba él bien hecho desde niño. Como Ildara se inclinase para soplar y activar la llama, observó el viejo cosa más insólita: algo de color vivo, que emergía de las remendadas y encharcadas sayas de la moza… Una pierna robusta, aprisionada en una media roja, de algodón…

¡Ey! ¡Ildara!

¡Señor padre!

¿Qué novidá es ésa?

¿Cuál novidá?

¿Ahora me gastas medias, como la hirmán del abade?

Incorpórase la muchacha, y la llama, que empezaba a alzarse, dorada, lamedora de la negra panza del pote, alumbró su cara redonda, bonita, de facciones pequeñas, de boca apetecible, de pupilas claras, golosas de vivir.

Gasto medias, gasto medias –repitió, sin amilanarse–. Y si las gasto, no se las debo a ninguén.

Luego nacen los cuartos en el monte –insistió el tío Clodio con amenazadora sorna.

¡No nacen!… Vendí al abade unos huevos, que no dirá menos él… Y con eso merqué las medias.

Una luz de ira cruzó por los ojos pequeños, engarzados en duros párpados, bajo cejas hirsutas, del labrador… Saltó del banco donde estaba escarranchado, y agarrando a su hija por los hombros, la zarandeó brutalmente, arrojándola contra la pared, mientras barbotaba:

¡Engañosa! ¡Engañosa! ¡Cluecas andan las gallinas que no ponen!

Ildara, apretando los dientes por no gritar de dolor, se defendía la cara con las manos. Era siempre su temor de mociña guapa y requebrada, que el padre la mancase, como le había sucedido a la Mariola, su prima, señalada por su propia madre en la frente con el aro de la criba, que le desgarró los tejidos. Y tanto más defendía su belleza, hoy que se acercaba el momento de fundar en ella un sueño de porvenir. Cumplida la mayor edad, libre de la autoridad paterna, la esperaba el barco, en cuyas entrañas tantos de su parroquia y de las parroquias circunvecinas se habían ido hacia la suerte, hacia lo desconocido de los lejanos países donde el oro rueda por las calles y no hay sino bajarse para cogerlo. El padre no quería emigrar, cansado de una vida de labor, indiferente a la esperanza tardía: pues que quedase él… Ella iría sin falta; ya estaba de acuerdo con el gancho que le adelantaba los pesos para el viaje, y hasta le había dado cinco de señal, de los cuales habían salido las famosas medias… Y el tío Clodio, ladino, sagaz, adivinador o sabedor, sin dejar de tener acorralada y acosada a la moza, repetía:

Ya te cansaste de andar descalza de pie y pierna, como las mujeres de bien, ¿eh, condenada? ¿Llevó medias alguna vez tu madre? ¿Peinóse como tú, que siempre estás dale que tienes con el cacho de espejo? Toma, para que te acuerdes…

Y con el cerrado puño hirió primero la cabeza, luego el rostro, apartando las medrosas manecitas, de forma no alterada aún por el trabajo, con que se escudaba Ildara, trémula. El cachete más violento cayó sobre un ojo, y la rapaza vio, como un cielo estrellado, miles de puntos brillantes envueltos en una radiación de intensos coloridos sobre un negro terciopeloso. Luego, el labrador aporreó la nariz, los carrillos. Fue un instante de furor, en que sin escrúpulo la hubiese matado, antes que verla marchar, dejándole a él solo, viudo, casi imposibilitado de cultivar la tierra que llevaba en arriendo, que fecundó con sudores tantos años, a la cual profesaba un cariño maquinal, absurdo. Cesó al fin de pegar; Ildara, aturdida de espanto, ya no chillaba siquiera.

Salió fuera, silenciosa, y en el regato próximo se lavó la sangre. Un diente bonito, juvenil, le quedó en la mano. Del ojo lastimado, no veía.

Como que el médico, consultado tarde y de mala gana, según es uso de labriegos, habló de un desprendimiento de la retina, cosa que no entendió la muchacha, pero que consistía… en quedarse tuerta.

Y nunca más el barco la recibió en sus concavidades para llevarla hacia nuevos horizontes de holganza y lujo. Los que allá vayan, han de ir sanos, válidos, y las mujeres, con sus ojos alumbrando y su dentadura completa…

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2 pensamientos en “Las medias rojas, Emilia Pardo Bazán, (Español 3)

  1. Marco:
    El cuento se desarrolla en la casa de Ildara ahí ocurre todo el cuento. También podemos darnos cuenta de que este cuento pasa durante una semana lluviosa. “Sin duda la leña estaba húmeda de tanto llover la semana entera, y ardía mal, soltando una humareda acre”. Y antes de que Ildara llegará a la casa estaba en el monte. En el cuento dice”Cuando la rapaza entró, cargada con el haz de leña que acababa de merodear en el monte del señor amo” pero mayor parte del cuento como lo mencione ocurrió en la casa de Ildara y quizás en un pueblito pobre ya que el papa tiene que el papa dijo que trabajó mucho y una de las razones por las cuales se quiere ir Ildara a otro país es porque en otros hay mucho dinero significando que ahí no y por lo tanto es un pueblo pobre.

    Personajes:
    Ildara: una joven menor de edad que trabaja como si fuera sirvienta en su propia casa y vive solamente con su padre Clodio.Ella lo único que quiere es viajar a otro país en cuanto sea mayor de edad deseando que le valla bien y alejarse de su padre.
    Clodio: Es el padre de Ildara es un hombre machista, estricto y violento no quiere vivir solo y piensa como los hombres de antes donde ellos trabajan y la mujeres cocinan y hacen los quehaceres de la casa y es lo que hace con su hija.

    Personajes Secundarios:
    Mariola:es mencionada una vez en el cuento como la prima de Ildara que fue señalada en la frente por su madre( tía de Ildara)con un aro de criba.

    Argumento:
    Una niña llamada Ildara regresa a su casa cargada de lena. Después, mientras está cocinando su padre se da cuenta que tiene medias rojas y le preguntó de dónde las había conseguido y también le gritó qué porque las tenia puestas que las mujeres de bien no usaban eso. Ella le contestó, pero él no le creyó y la llamó mentirosa. Ella quería viajar a otro país en cuanto fuera mayor de edad quería alejarse de su padre además él no le daban ganas de viajar.
    Estaba muy molesto de ver a su hija rondando por la casa en esas medias rojas y derepente despertó su instinto violento y la golpeó. La golpeo tanto que la dejo tuerta y sin dentadura. Al final el barco no la dejo viajar ya que no era como las demas mujeres que tenian su vista y dentadura buena.

    Punto Decisivo:
    Definitivamente el punto decisivo es cuando el padre se molesto y le grito en un tono furioso que porque tenia puestas las medias.Sino se hubiera molestado y no le haiga tomado importancia a las medias rojas nada de lo que ocurio hubiera pasado. El padre no se hubiera molestado y jamas hubiera reaccionado de la forma en la que lo hizo. Tampoco la hubiera dejado tuerta y sin dentadura a su hija y en vez de ser un final triste para Ildara por la razon de que no se le fue permitido viajar y si la dejaran viajar y tuviera su rostro sin ningun dano terminaria con un final feliz ya que se le hubiera permitido viajar.

    Climax:
    Quizás esto sea el clímax ya que el padre sonaba muy furioso y podía reaccionar que cualquier manera inesperadamente desde que le empieza a decir a Ildara”–Ya te cansaste de andar descalza de pie y pierna, como las mujeres de bien, ¿eh, condenada? ¿Llevó medias alguna vez tu madre? ¿Peinarse como tú, que siempre estás dale que tienes con el cacho de espejo? Toma, para que te acuerdes…” esto es el clímax porque el autor nos tienen en suspenso ya que nos da una pista que es muy probable que esta conversación no termine nada bien.

    Desenlace (conclusión):
    Al final podemos ver que termina de una manera triste ya que desafortunadamente no puede cumplir su sueño de irse a otro país ya que no la dejaban abordar el barco porque se había quedado tuerta y porque tampoco tenía todos sus dientes. En el cuento dice “Y nunca más el barco la recibió en sus concavidades para llevarla hacia nuevos horizontes de holganza y lujo. Los que allá vayan, han de ir sanos, válidos, y las mujeres, con sus ojos alumbrando y su dentadura completa…”. Es muy triste que el cuento termino de esta manera ya que haberse quedado tuerta y sin dentadura aparte de impedirle abordar el barco y viajar a otro país la iba a hacer sentir que estaba muerta por dentro ya que ahora era inútil no podría hacer nada ni ayudar en la casa ni comer muchas cosas ya que no tenía dentadura.

    Tema:
    Yo creo que el tema de este cuento es sobre la libertad y derechos de la mujeres. El simple título “ Las Medias Rojas” nos da una pista de que las medias rojas en este cuento son importantes y en efecto si lo son ya que por el simple hecho de que Clovio se la viera puestas a Ildara fue la causa de lo que le paso. EL problema no eran la medias sino lo que para el padre significaron cuando se la vio a su hija y eso era que de alguna forma era rebelde ya que no era supuestamente lo correcto para una chica de bien. En el cuento dice “–Ya te cansaste de andar descalza de pie y pierna, como las mujeres de bien, ¿eh, condenada? ¿Llevó medias alguna vez tu madre? ¿Peinarse como tú, que siempre estás dale que tienes con el cacho de espejo? Toma, para que te acuerdes…” Al padre esto le pareció como una ofensa ya que las mujeres de antes solo podían hacer ciertas cosas y si hacen otras que no fuera “norma” lo veían de una mala manera.

    5 figuras literarias:
    Algunas de las figuras literarias que podemos observar en el cuento son símiles, personificaciones y apostrofes. En el cuento podemos observar dos símiles uno dice: “ haciendo en los carrillos dos hoyos como sumideros grises, entre lo azuloso de la descuidada barba.” Otro símil que podemos observar en el cuento es “Era siempre su temor de mociña guapa y requebrada, que el padre la mancase, como le había sucedido a la Mariola, su prima, señalada por su propia madre en la frente con el aro de la criba, que le desgarró los tejidos” podemos darnos cuenta que ambos son similares ya que están comparando una cosa a otra usando la palabra como. Otra figura literaria que podemos observar en el cuento es personificación en el cuento dice “El cachete más violento cayó sobre un ojo” es personificación porque los cachetes no son violentos le está dando una descripción del carácter humano. Otra personificación que podemos observar en el cuento es “porque la había tostado el fuego de las apuradas colillas” es una personificación ya que el fuego de los cigarrillos no le apura como si fuera humano en prisa. Por Último, podemos observar una apóstrofe en el cuento que dice”–Gasto medias, gasto medias –repitió, sin amilanarse–”Ildara se dice asimisma.

    Compara la situación de la hija con la circunstancia del inmigrante actual
    Entre la hija y el inmigrante actual podemos observar varias similitudes. La hija quería una mejor vida donde no tuviera que vivir como sirvienta y al lado de su papa porque es muy machista y violento. En el cuento dice “Después, con la lentitud de las faenas aldeanas, preparó el fuego, lo prendió, desgarró las berzas, las echó en el pote negro, en compañía de unas patatas mal troceadas y de unas judías asaz secas, de la cosecha anterior, sin remojar”. En esta oración podemos observar que ella hacía el quehacer. También dice “Y con el cerrado puño hirió primero la cabeza, luego el rostro, apartando las medrosas manecitas, de forma no alterada aún por el trabajo, con que se escudaba Ildara, trémula” Obviamente podemos ver que Ildara quería escapar de su vida infeliz, torturadora y con la incertidumbre de que su padre violento le podría hacer algo. Es exactamente lo que el inmigrante actual busca paz, Felicidad, y al menos estar estables económicamente porque en el cuento Ildara también menciona eso. En el cuento dice “…se habían ido hacia la suerte, hacia lo desconocido de los lejanos países donde el oro rueda por las calles y no hay sino bajarse para cogerlo”.Ildara al igual que el inmigrante actual quieren lo mejor para ellos, donde no sea tan difícil para ser feliz. Al fin, ambos comparten la ganas de emigrar a otro país para comenzar de nuevo deseando que su suerte cambie y les valla bien.

  2. Partes de la historia.

    5 figuras literarias.

    Compara la situación de la hija con la circunstancia del inmigrante actual.

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