El contagio, Salarrué

Después del aguacero de la noche, había clareado gris, mojado, encharcado, invernicio… Venía la mañana en ondas frescas, anegando la oscuridad. Todavía no daban sombra las cosas; las sombras eran diluyentes, borrosas como luz golpeada, como humedad de sal. Se venía el olor jelado del cielo, con algo de amoníaco y algo de ropa limpia….