Francisca y la muerte, Onelio Jorge Cardoso (Español 1)

Santos y buenos días dijo la muerte, y ninguno de los presentes la pudo reconocer. ¡Claro!, venía la parca con su trenza retorcida bajo el sombrero y su mano amarilla al bolsillo. Si no molesto, dijo, quisiera saber dónde vive la señora Francisca. Pues mire le respondieron, y asomándose a la puerta, señaló un hombre…