Reloj sin dueño, José López Portillo y Rojas ( Español 1 )

I -¡Insoportable es ya la insolencia de estos periodistas!- exclamó el juez don Félix Zendejas, golpeando coléricamente la mesa con el diario que acababa de leer. Era don Félix hombre de mediana edad, como entre los treinta y los cuarenta años, grueso, sanguíneo, carirredondo, barbicerrado, de centelleantes ojos, nariz larga, tupidísimas cejas y carácter tan…